admin/ noviembre 22, 2017/ Sistemas, Finanzas y Normas

En muchas ocasiones parece un ente virtual con escasa presencia en la vida de la empresa. Esto sucede porque en muchas empresas confluyen y además se confunde el cargo de Administrador (el delegado del consejo) y el de director o gerente.

Los roles son muy diferentes y para que se lleven a cabo es preciso que estén claros y si pueden ejercerse por personas diferentes mucho mejor. ¿Por qué? Pues porque cada rol tiene unos intereses, y los intereses en ocasiones se contraponen y en ese caso es dónde podemos olvidar los de un rol en beneficio de los del otro rol.

El rol o trabajo de un consejero en una empresa se podría definir en un binomio: Definir una estrategia que Cree Valor y que al mismo tiempo lo Proteja (que haga crecer la empresa y que la proteja de los riesgos internos y del entorno). En cambio el rol o trabajo de un director o gerente debe limitarse a ejecutar y hacer que desde todos los ámbitos de la empresa se ejecute esa estrategia.

Si los roles confluyen en una misma persona, el conflicto de intereses hará que alguno de los roles se vea desatendido.

Si hablamos de la Creación de Valor, cuando los roles se confunden por confluir en la misma persona, siempre suele perder el rol de consejero, porque el día a día del rol de directivo absorbe y hace que se pierda la perspectiva a largo plazo que encarna el trabajo de un consejero.

Y si hablamos de la Protección del Valor sucede lo mismo y sale también perdiendo el Consejero porque su preocupación por un control interno eficaz y una minimización de riesgos se verá contrapuesta por la vorágine ejecutiva que empapa al día a día del directivo.

Sabemos que el gran problema que acaba llevando a la confluencia de roles es la limitación de recursos económicos, pero no olvidemos que la retribución de un consejo debe estar mas ligada al valor de sus acciones que al tiempo que permanezca presente en el negocio, y la retribución de un directivo debe estar ligada a cuanto de la estrategia ha conseguido ejecutar. Roles diferentes, intereses diferentes, retribuciones diferentes.

Hay sin embargo una figura que no encaja en ninguno de los dos roles, más bien los complementa y por ello se hace necesaria en las empresas: es el Consejero Independiente del que comentaremos cosas en breve.